Prefiero vivir que no vivir. Y para mi y para toda la gente que amo vivir significa salir, viajar, escuchar, probar, descubrir, mirar, conocer, maravillarse, experimentar. Es decir, eso que algunos llaman correr riesgos.
Por mi. Por Marina y María Jose. Y por tantas otras. Por todas. Porque no soy el sexo débil. Porque no soy la costilla de nadie. Porque ser mujer no me imposibilita nada.
Yo soy mujer y viajo "sola"
Y en esta batalla no hay quien se salve,. Puedes evadirme y hasta ignorarme, pero mis cantos flotarán, porque yo no peleo con armas ni con maldad, peleo jugando y enseñandote a jugar.
lunes, 7 de marzo de 2016
sábado, 5 de marzo de 2016
Más cerca y más lejos:
Del Norte al Sur
Del Oeste al Este
Del Verano al Invierno
Del calor al frío
Del sofoco a la nieve
Del ventilador a la estufa
De lo conocido a lo desconocido
De lo viejo a lo nuevo
Buscando nuevas rutas,
Abriendo nuevas puertas,
Descubriendo mundos nuevos
Trazando caminos e historias
Conociendo universos ajenos,
mi propio universo.
Y en medio de eso,
las nubes que pesan y se sostienen,
colgadas, llenas de algodón.
Con su quietud y su tierno movimiento.
Silenciosas,
viajeras.
De figuras cambiantes.
Y yo...
Sentada sobre ellas en este pájaro de lata.
Las contemplo, las miro,
las acaricio, las soplo.
Las protejo...
Y me asombra la cercanía,
el cielo infinito
y la tierra cada vez mas lejos.
Las abrazo,
No las quiero dejar ir.
Me uno a su viaje, a su constante transformación
y a su movimiento silencioso.
Somos una y todas a la vez.
Me envuelvo en un estado de epifanía que me acelera el corazón
sin embargo estoy tranquila. En calma.
Buscando, abrazando,
encontrando.
Del Norte al Sur
Del Oeste al Este
Del Verano al Invierno
Del calor al frío
Del sofoco a la nieve
Del ventilador a la estufa
De lo conocido a lo desconocido
De lo viejo a lo nuevo
Buscando nuevas rutas,
Abriendo nuevas puertas,
Descubriendo mundos nuevos
Trazando caminos e historias
Conociendo universos ajenos,
mi propio universo.
Y en medio de eso,
las nubes que pesan y se sostienen,
colgadas, llenas de algodón.
Con su quietud y su tierno movimiento.
Silenciosas,
viajeras.
De figuras cambiantes.
Y yo...
Sentada sobre ellas en este pájaro de lata.
Las contemplo, las miro,
las acaricio, las soplo.
Las protejo...
Y me asombra la cercanía,
el cielo infinito
y la tierra cada vez mas lejos.
Las abrazo,
No las quiero dejar ir.
Me uno a su viaje, a su constante transformación
y a su movimiento silencioso.
Somos una y todas a la vez.
Me envuelvo en un estado de epifanía que me acelera el corazón
sin embargo estoy tranquila. En calma.
Buscando, abrazando,
encontrando.
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